en la soledad nocturna,
dos esmeraldas bañadas,
en lágrimas de dolor.
Muy lejos un corazón,
que cubriéndose de hielo,
el pobre va poco a poco,
triste muriendo de amor.
Brazos que tan soñadores,
esperando a la ocasión,
de encontrarse con los tuyos,
sólo hallan frío aire.
Quédate hoy aquí conmigo,
que ya esta noche no existe,
frío en nuestros corazones,
que radian felicidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario